10/06/2026
No todo malestar emocional requiere acudir a un hospital, pero hay situaciones en las que esperar a la siguiente cita puede no ser seguro. Cuando una crisis afecta a la capacidad de protegerse, cuidar de uno mismo o mantener el contacto con la realidad, Urgencias permite valorar el riesgo, descartar causas médicas y decidir qué ayuda se necesita en ese momento.
Situaciones que requieren atención inmediata
Conviene acudir a Urgencias o llamar al 112 si existe un peligro inmediato. Algunos ejemplos son:
- ideas de suicidio con intención, planificación o sensación de no poder mantenerse a salvo;
- una tentativa de suicidio o una autolesión que necesita valoración médica;
- amenazas graves de hacer daño a otra persona o pérdida importante del control;
- agitación extrema, conducta muy desorganizada o agresividad difícil de contener;
- alucinaciones, ideas delirantes o confusión que condicionan la conducta o impiden reconocer el riesgo;
- varios días prácticamente sin dormir acompañados de aceleración intensa, impulsividad o comportamientos peligrosos;
- rechazo de comida, bebida o medicación imprescindible con riesgo para la salud;
- intoxicación, sobredosis o síntomas graves relacionados con alcohol u otras sustancias;
- un cambio brusco del comportamiento acompañado de fiebre, desorientación, convulsiones, traumatismo o síntomas neurológicos.
En estas situaciones la prioridad no es averiguar en casa cuál es el diagnóstico, sino llegar a un entorno donde puedan valorar y proteger a la persona.
¿Y una crisis de ansiedad?
Una crisis de pánico puede ser muy intensa: palpitaciones, opresión, temblor, mareo o sensación de muerte inminente. Si es la primera vez, los síntomas son diferentes a los habituales, existe dolor torácico importante, desmayo, dificultad respiratoria persistente o dudas sobre una causa física, es razonable solicitar atención urgente.
Cuando las crisis ya han sido evaluadas, ceden como de costumbre y la persona puede mantenerse segura, a menudo resulta más útil aplicar el plan acordado y solicitar una revisión programada. La repetición de visitas sin un seguimiento posterior alivia el episodio, pero no siempre modifica el problema de fondo.
Qué ocurre durante la valoración
En Urgencias pueden realizar primero una evaluación médica, especialmente si hay consumo de sustancias, lesiones, confusión o síntomas físicos. Después se exploran el episodio, los antecedentes, el tratamiento, el apoyo disponible y los riesgos actuales.
Acudir no significa que el ingreso sea inevitable. Según la situación, el plan puede consistir en observación durante unas horas, ajuste terapéutico, derivación urgente, seguimiento ambulatorio o ingreso hospitalario. La decisión se basa en las necesidades clínicas y de seguridad de ese momento.
Si no sabes si es suficientemente grave
Cuando no hay peligro inmediato pero sí un empeoramiento relevante, puedes contactar con Atención Primaria, tu profesional de salud mental o el dispositivo que haga el seguimiento. Si aparecen pensamientos suicidas, la Línea 024 ofrece atención gratuita y confidencial también a familiares y allegados. No sustituye al 112 cuando existe una emergencia.
…Para finalizar…
No hace falta esperar a que una crisis sea imposible de manejar para pedir ayuda. Si existe riesgo inmediato, una pérdida marcada de control o un cambio brusco que pueda tener una causa médica, acude a Urgencias o llama al 112. Para los empeoramientos que permiten mantenerse a salvo, una consulta organizada y un plan de seguimiento suelen ofrecer una respuesta más completa.