09/30/2026
El martes 29 de septiembre tuve la oportunidad de participar, junto con el Dr. Adrián Castro Montenegro, residente de tercer año de Neurología, en una sesión dedicada a la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. El encuentro formó parte de una jornada de neurociencias organizada por el Servicio de Neurología y permitió compartir la experiencia de dos casos atendidos conjuntamente por Neurología y Psiquiatría.
Cuando los síntomas atraviesan las fronteras entre especialidades
La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob es una patología neurodegenerativa infrecuente y rápidamente progresiva que puede comenzar con alteraciones cognitivas, conductuales, afectivas o psicóticas. Por ello, sus primeras manifestaciones no siempre conducen de inmediato a Neurología: en ocasiones, es Psiquiatría quien recibe inicialmente al paciente.
Esta forma de presentación obliga a mantener una mirada clínica amplia. Ante un síndrome neuropsiquiátrico de evolución rápida, la colaboración entre especialidades resulta esencial para reconocer señales de alarma, orientar el estudio diagnóstico y ofrecer una atención coordinada al paciente y a su familia.
Dos casos y un aprendizaje compartido
La sesión partió de dos casos conocidos y atendidos por ambos servicios. Su revisión nos permitió recorrer el proceso clínico desde las primeras manifestaciones psiquiátricas hasta la progresión neurológica y el diagnóstico de una enfermedad priónica.
Más allá de la singularidad de cada caso, ambos mostraban una enseñanza común: los límites entre lo neurológico y lo psiquiátrico son mucho menos rígidos de lo que a veces sugieren los organigramas hospitalarios. Hay situaciones clínicas complejas que solo pueden comprenderse plenamente cuando compartimos información, perspectivas y experiencia.
Colaborar también es mejorar la asistencia
La iniciativa de organizar sesiones conjuntas entre servicios me parece especialmente valiosa. Estos espacios permiten revisar casos difíciles, contrastar formas de razonamiento clínico y aprender a reconocer antes aquellos cuadros que no encajan en la evolución esperable de un trastorno psiquiátrico primario.
La sesión fue un intercambio muy enriquecedor y productivo, tanto por su contenido científico como por la oportunidad de poner en común la experiencia acumulada durante la atención compartida de estos pacientes.
…Para finalizar…
La mejor asistencia no siempre nace del conocimiento aislado de una especialidad, sino de la capacidad para integrar miradas diferentes ante un mismo problema clínico.
Gracias al Servicio de Neurología por impulsar esta jornada y al Dr. Adrián Castro Montenegro por compartir conmigo la preparación y presentación de la sesión. Ha sido un verdadero placer colaborar y, sin duda, espero que sea la primera de muchas iniciativas conjuntas.