Cuando la familia protege demasiado: ansiedad, dependencia e infantilización
La familia puede ser una fuente fundamental de seguridad, pero también puede convertirse, sin pretenderlo, en un espacio que dificulte el desarrollo de la autonomía. Cuando la ansiedad, la sobreprotección, la culpa y el miedo a la separación se mezclan, pueden aparecer relaciones de «ni contigo ni sin ti»: la persona siente que necesita a su familia, aunque la convivencia le genere malestar, y la familia se siente responsable de cuidarla, pero también agotada, frustrada o desbordada.